Cuando de definiciones hablamos, intentar ubicar a cada una de las nuevas aplicaciones de Internet en una acepción, se torna una tarea bizantina.

Medios de comunicación - Herramientas de comunicación - Redes sociales – Aplicaciones - Canales de comunicación – Plataformas de publicación y siguen las definiciones…

Hace pocos días leíamos a Jack Dorsey, creador de Twitter, decir, no considero que sea una red social, sino una herramienta de comunicación.

También encontré un post de Javier Godoy donde dijo sobre Facebook que, “no es la mejor plataforma para la publicación de contenido” y que uno de los problemas es que “las redes no son medios de comunicación, son plataformas.” Y agrega, “las mejores plataformas de contenido siguen siendo los medios de comunicación.”

Es común que todavía, en alguna entrevista o encuentro con alumnos que hacen tesis, me pidan definir lo que es un blog. Invariablemente respondo en dos partes y doy una respuesta técnica (es una plataforma de publicación de contenidos … que permite… subir, videos, audios, fotos, textos, hacer enlaces… que además tiene la posibilidad de recibir los comentarios de los lectores, y hablo de los trackbacks y pinbacks y del RSS y bla y bla y bla), pero también hago foco en el aspecto conceptual (espacio para compartir ideas, reflexiones, opiniones, conocimiento… lugar de encuentro entre personas con el mismo interés, herramienta de trabajo para algunos profesionales, carta de presentación para otros, cuaderno de notas y bla y bla y bla).

Poco a poco, por su parte, los medios tienden a abrirse al juego de la participación de los usuarios mediante el uso de estas herramientas y buscan hacerse un pedacito de esta “conversación”. Y no está mal, es el usuario el que elegirá donde compartir sus contenidos y opiniones.

Acá está el punto, quizás haga falta que flexibilicemos un poco más los términos y los conceptos para poder entender el fenómeno y no nos encerremos en tratar de definir de una u otra forma cada nueva aplicación que surge y adoptamos. Todo tiene más de una mirada. Y la estrechez no nos permite mirar el contexto.

Intentar encauzar u obligar a los usuarios a utilizar las redes sociales y las herramientas de la web de un solo modo o de la forma que nosotros creemos deben usarse es un error. Son ellos los que moldean cada aplicación.
En definitiva pienso que no importa qué son, si no cómo se usan las herramientas y para qué.

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