Es la primera vez que me pasa desde que blogueo (me había ocurrido sólo cundo era visitante de algunos) que cierra un blog que extrañaré enormemente. Ayer después de varios días sin ingresar, leo el post “99 y casi adiós” donde mi colega argentino Matías Zibell se despide de sus lectores como blogger de BBC Mundo.

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Matías sabe exponer muy bien sus razones para dejar de postear, y en honor a la verdad, son conclusiones justificadas y para nada criticables. Incluso me ha pasado que en algunas circunstancias pensé lo mismo. Por eso comparto con ustedes algunas de sus razones porque creo que son ideas y momentos comúnes a todos los que llevamos adelante un blog.

Por ejemplo, “los primeros indicios de que era hora de cerrar los tuve meses atrás, cuando ya me cansaba más recorrer la blogósfera y dejar comentarios en los sitios de mis colegas”. ¿Cuántos de nosotros acostumbramos a dejar comentarios en los blogs que visitamos?. Ya hablamos sobre esto en varias oportunidades y la única conclusión a la que arribo es que el blogging es como la amistad -aunque suene cursi- y hay que cultivarlo, no sólo posteando en nuestro blog sino participando de los otros y cuando ya no tenés ganas de eso… es mejor dejar allí todo.

Pero además, Matías explica que ”también se ha vuelto más difícil encontrar temas y eso muestra la contradicción intrínseca del blog periodístico. Uno escribe en un blog cuando se le da la gana, pero el periodista tiene en todos los ámbitos de su oficio un plazo de entrega que debe cumplir a rajatabla”.

Este punto es interesante. Muchos bloggers aseguran que los blogs de los medios periodísticos… no son blogs. El razonamiento que hacen es que cuando un blogger trabaja para un medio siente esa “obligación” de postear sin que tenga ganas o sobre temas que en ese momento no desea. También hay quienes critican a los blogs de medios por su falta de cultura blogger es decir: no enlazan a otros bloggers, no linkean otras notas, no usan otras aplicaciones de la web para enriquecer los posts o directamente no responden a los comentarios de los lectores. Yo coincido un poco con esta postura, aunque creo que algunos hacemos este trabajo de manera diferente y trasladamos nuestra forma de bloggear personal al medio periodístico.

Si bien deben existir más razones personales por las que Matías decide no publicar más su blog, presiento que es algo que nos puede empezar a pasar a muchos de los estamos en esta red hace un tiempo. Aún así, me apena no contar más con un blog con una característica hermosa y difícil de hallar: está muy bien escrito. Como así también, extrañaré sus observaciones cotidianas, sus reflexiones, las historias de las gentes que conoce por el mundo o las descripciones de los paisajes y ciudades que visita. Sin olvidarme, claro, de su generosidad para con otros bloggers. Para quienes no lo leyeron en su momento, Matías se tomó el trabajo de armar una cadena de bloggers en la que cada uno colaboramos con un párrafo para escribir la historia de Navidad 2006. Uniendo culturas publicó la historia colectiva  en un post en su blog de la BBC.

Voy a extrañar a Nuestro Blogger por eso este extenso post de despedida (un poquito de chicana a ver si se arrepiente o abre otro que le interese más escribir ;) ).