3 Abr
Cuando leí este post de Diego Graglia, vinieron a mi memoria muchos recuerdos relacionados a mis inicios en el periodismo. Él lo llama “melancolía profesional” y tiene que ver con aquellos primeros tiempos cuando la ansiedad y la emoción por trabajar en este oficio se sentía todos los días. Entradas y salidas de la redacción para buscar una nota y volver a escribirla, la observación de la calle, y más aún, luego ver el artículo publicado en el papel al otro día. En un comentario que le dejé a Diego -que hoy trabaja como coordinador editorial de la revista Gatopardo-, le decía que yo tengo enmarcada mi primera nota publicada en un medio nacional, pero que archivo muchas publicaciones en papel para las que escribí notas. Ahora me acabo de dar cuenta que no hago lo mismo con los artículos publicados en soporte digital.
Este recuerdo me hizo repreguntarme varias cuestiones, ¿hoy se vive el periodismo de la misma forma? ¿con la misma intensidad? y por otra parte, ¿el periodismo digital provoca el mismo estímulo? Quiero decir, la emoción sentida cuando veíamos -o vemos!- una nota publicada , con tu firma en el papel, ¿se traslada a la nota publicada en la web?
La posibilidad que tenemos hoy los periodistas de escribir a diario, lo que tenemos ganas y en nuestro propio medio, está envuelto en un halo de libertad impensado para tiempos anteriores, pero me pregunto si esto no ha provocado cierto desencanto a la hora de sentir la satisfacción de publicar.



6 Respuestas a "La emoción de publicar"
varias veces me pregunté lo mismo… Me parece que aquella vieja emoción de ver tu nombre impreso en un papel no es más que eso: una emoción, personal e íntima. Sirve de algo? sólo para nosotros, o sea, no de mucho. Mucho antes, hace 40 años y más, no se firmaban las notas y el periodismo también se vivía con pasión.
Seguramente en breve lo que sentiste con tu nombre en “letras de molde” no ocurra con los periodistas más nuevos… y está bien que ocurra así. Pero ellos tendrán otro tipo de emociones, también íntimas y personales. Como por ejemplo tener un blog para, por ejemplo, a los 19 años escribir lo que quieran, conocer gente de todo el mundo, recibir los comentarios, darse a conocer, conseguir trabajo….
Es un reciclaje de emociones, ni mejor ni peor de lo que tuvimos. Respondo a tu pregunta: Se vive el periodismo y cualquier otra cosa de la misma manera, y con la misma intensidad, por supuesto. Tal vez un poco menos, teniendo en cuenta la intensidad general actual para con todas las cosas. Pero la pasión nunca muere aunque cambien los formatos. No te me pongas vieja!
PD. mi abuela no podía creer cómo hacíamos caldo con los calditos Knorr en vez de hervir verduras y colarlas. Ella era una apasionada por la cocina. Narda Lepes también lo es, aunque use minipimer.
Pasa que es más o menos lo que hablábamos la otra vez en este blog, en el de Fabio, en el mío y algún otro: cualquiera publica en internet. Todo el mundo tiene acceso a un blog (por poner un ejemplo) y escribir ahí las barbaridades que se le cante.
Es como cuando uno era pibe y se iba a los boliches a levantarse minitas, las más difíciles eran las que más gratificaciones daban, las que facilonas no provocan ningún tipo de estímulo
eblog (lalo!): Ouch! me diste con un caño! será que me agarró el viejazo? Tenés mucha razón con eso de que la emoción es íntima y personal (otros en otras profesiones tendrán otras satisfacciones), pero creo que aquella sensación era muy estimulante.
ojo!no quiere decir que aún no la sienta, eh? sino no podría ponerme a escribir notas y menos publicar el blog.
Gracias por pasar!
Algo similar me sucede, puede ser que nuestras notas vistas en papel nos generen más emoción… Pero solo una parte de la comunicación.
Desde mi lugarcito, sigo publicando en papel, pero tambien mucho en internet, y lo que si me alegra y mucho es ir viendo como crece despacito el espacio que fui armando, despues de horas tratando de entender el html y que es esto de los blogs, tambien al recibir comentarios y poder aprender un poco de lo que nos comentan.
Tal vez ahora la emoción de ver algo nuestro publicado se haya trasladado al poder ver más facilmente lo que generan nuestras palabras en los lectores. La interactividad muchas veces aporta muchas lecturas de un mismo tema y eso es muy ponderable.
un abrazo.
Virginia.
A mí también me ha pasado. Es indescriptible, y no se paga con dinero (aunque muchos se aprovechen de eso).
Con los medios digitales pasa otra cosa, esa otra necesidad interna de sacar lo que tenés adentro, de plasmarlo por escrito, ordenar tus ideas y comunicarlo, lo hace mucho más fácil, y esa sensación de liberación se acentúa. Y si te comentan o te enlazan y ves cómo el tema sigue enriqueciéndose con otros aportes ni te cuento.
(Acabo de ver que escribí lo mismo que Virginia más arriba, será que todos coincidimos!)
Gracias Virginia y Marilin, por los comentarios sumaron el lado de vista positivo o la vuelta de tuerca esa nostalgian “tonta”? que a veces tenemos. Es cierto que el feedback que tenemos ahora, quienes ejercemos la profesión desde un medio digital, es mucho más enriquecedor. sls a ambas.
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