Hace dos meses que me mudé a San Telmo y pedí el servicio de Internet de Speedy. Por incomprensibles errores de ellos (dos veces tuve que pedir la baja del plan que tenía el dueño del depto -con número de trámite y todo- y el alta de mi plan, tres veces me dijeron que me traían el módem y no vinieron, en el medio de esto, una vez, me dijeron que mi línea estaba rota y que no podían instalarse el servicio, etc), aún estoy a la espera de poder tener un servicio como la gente.

Speedy González. El servicio de Internet local, no se caracteriza, justamente, por la velocidad.

Lo peor de todo es que soy rehén de Speedy, porque en este barrio no hay otro servicio de Internet. Ni Fibertel (que tampoco es santo de mi devoción, ya escribí dos veces sobre ellos), ni Flash y si quisiera Arnet debo pagar un adicional de unos 100 pesos por no tener la línea de Telecom sino la de Telefónica. Luego ningún otro prestador llega a esta zona.

Hace poco Fabio hablaba de lo frustrante que es estar en una ciudad donde hay un único proveedor de Internet y que cuando el servicio falla, miles de personas quedan a merced de que el sistema vuelva cuando se le antoje. Bueno, lo que planteo es lo mismo pero dentro de un barrio de la ciudad más grande e importante del país. Es increíble que estando en la Capital Federal, al pocas cuadras del microcentro existan zonas donde sólo pueda conectarme a la Banda Ancha de Telefónica!. Claro no soy la única que se queja del mal servicio.

Lo peor? Ayer me llegó la nueva factura de Telefónica, no dejo de sorprenderme: me cobran los abonos de Speedy de Febrero, Marzo y Abril… Después de todo lo que conté, a quién debo ir a reventar? Digo, con estas cosas, un día de furia lo tiene cualquiera.